Cómo viví el concierto de Sacrum (Ke sea Cava) Array Imprimir Array
Escrito por JollyRoger   
Lunes, 31 de Marzo de 2008 18:05

Otro concierto de Sacrum. Esta vez la cita era en Bilbo, en el bar Ke Sea Cava, junto a los cántabros Emboque, que prometían un rock de calidad, y en verdad hicieron honor a su palabra. Una noche de rock y metal para recordar.

El sábado amaneció con tiempo seco, cálido, un oasis en la lluvia de estos días. Parece verano. Bien. Apetece llegarse a Bilbo pronto, echar una cerveza y disponerse a disfrutar del concierto.

Entro en el bar media hora antes de la hora prevista para el inicio y encuentro el ajetreo habitual, entre caras de relajación-tensión y cierta preocupación: el escenario es enorme, pero parece que la acústica del local es ciertamente particular. Después de varias pruebas, ajustes, cambios de sitio, etc, se consigue un sonido bastante bueno. El ambiente se va caldeando, la hora de inicio se acerca y la expectación está creciendo poco a poco. Tengo ganas de volver a degustar el nuevo set list estrenado en Sestao hace quince días, esta vez sin el factor sorpresa, pero por ello con más capacidad de asimilación. No sabía entonces, que sí habría alguna novedad.

Los Sacrum ya están sobre el escenario y esto está a punto de empezar. Echo un vistazo al público y me encuentro con un bar casi abarrotado. Esto promete. Sin tiempo para más empiezan los primeros acordes... el primer riff de Wolf abre la noche, tras los cuales entra Jon, ofreciendo su carta de presentación particular. la verdad es que estuvo soberbio durante todo el concierto. Este tema es un inicio espléndido. Siempre lo ha sido. Además qué final tiene!

Después de este primer tema y la presentación se anuncia una versión para empezar a calentar al público. Power. Helloween. Jeje. Muy chula, con unos coros después del solo para que la gente participe. La verdad es que aunque igual no todo el mundo se la sabía, es un coro muy cantable. El estallido de aplausos y silbidos después de la primera versión fue justo premio al trabajo de versionado de este tema que aunque no es un himno como otros sí que en directo ganó... y nos ganó :)

En ese momento se anuncia Oddissey, el tema más votado de la página web, se aprecia la expectación. Me preparo para uno de los momentos cumbre del concierto. De momento Zefe y Urtzi empiezan con los primeros punteos, pura melodía, el bajo de Paste inundando los oídos, Gorka haciendo sisear los platos... un silencio de un segundo y empieza la odisea, el doble bombo, el riff clásico y la voz. Los coros. El solo. La ametralladora. Y el espectacular final. Un amigo, a mi lado, que no ha oído la llamada del Metal y que no conocía el tema me dice: "qué buena!"

Definitivamente se había logrado un sonido muy bueno. Estoy disfrutando, más si cabe sabiendo todavía lo que queda por llegar. En ese momento, relamiéndome aún por el anterior tema empieza a sonar un punteo que me suena; espera; esta es Steps In The Dark, pero ¿dónde está el sample de piano? Esto es nuevo! En Sestao no pudimos escucharla por un dichoso cable, pero esta vez... oye, qué bien suena con la guitarra! El público ya se la conoce, y eso se palpa en el ambiente cuando Jon aún está cantando sobre la guitarra de Zefe, antes de que Urtzi, Paste y Gorka se unan a la fiesta. Y qué fiesta! Este tema nunca defrauda, es una maravilla, una pequeña gema que espero no se deje de tocar en los conciertos porque una balada nada pastelona ni demasiado larga siempre gusta, porque impresiona en directo y porque el público la espera con ganas. Los aplausos son en verdad sinceros. La próxima vez que falte el cable no hay excusa! ;)

Es momento de otra versión. "De un grupo americano", dice Jon: Watching over me, de Iced Earth. Bueno, no menciona el título pero no hace falta. Es inconfundible: empieza lenta, contenida, luego con fuerza, el bridge, muy potente, que da paso al muy coreado "Oh I know, Oh I know, he's watching over me". Sí, estando entre el público se aprecia que la gente la cantó, y no sin ganas.

Esto suena muy bien, se ha logrado, una vez más, un buen equilibrio, algo que ya aprecié recientemente en Sestao y que aquí se confirmaba, pese a la especial configuración espacial del local (con un enorme espejo en un lateral del escenario, supongo que con más rebote que el frontón Jai Alai).

Ahora un tema nuevo; tenía ganas de volver a escucharlo, pues sólo lo había oído una vez (como todo el mundo), precisamente en el anterior concierto, eso sí, reciente. No recuerdo el título, pero sí tuve las mismas sensaciones que en Sestao, un tema con radicales cambios de ritmo, que empieza lenta, luego se acelera y termina con voces. Tiene alguna parte de riffs poderosos, entrecortados, que en directo suenan muy potentes. Quiero escucharla más veces, parece que pasa muy rápido... bueno, en el siguiente concierto habrá otra oportunidad. Ya me dejó buen sabor de boca en Sestao.

Bueno, ¿y ahora? El mix de tres versiones. Bueno, no exagero cuando digo que lo que se vivió con los primeros acordes de Fear Of The Dark fue sobrecogedor. Una complicidad espontánea y absoluta entre banda y público. El punteo coreado por no sé cuántas gargantas, que a mi me parecían todas, ponía los pelos de punta. La versión no es del tema completo, pero no se limita a cortarlo por la mitad, sino que encadena los riffs más recordados y cantados del tema de Maiden, precisamente para que el público se anime a corear... y vaya si se animó. De repente, sin previo aviso se produce el primer cambio, esta vez a Avantasia. Se ha conseguido versionarlo muy bien, y si tenemos en cuenta que es un tema de una ópera de metal, muy adornado en el disco, pues el resultado es increíble. Después de cantar a pleno pulmón el estribillo, nos sumergimos en Hurricane, de Scorpions. Esta la conocían los menos metaleros de la audiencia. Un tema sorprendente, que se cantó igualmente. Después del último "here I am!!" el arranque de aplusos fue atronador. La fórmula de las tres miniversiones me gustó, claro, no te cansas de un mismo tema y la posibilidad de cantar varios está muy bien, porque al final las tres versiones alegidas se prestan a corear los estribillos.

Creo recordar que ésta era la última pero no se podían marchar así. Imposible. No nos podían dejar así. Yo esperaba, por lo bajo, una más. Echaba cuentas y me faltaba una por lo menos. "Don't Be Alone, que toquen Don't Be Alone". Ante el insistente "Beste bat, beste bat" no quedaba otra que tocar otra y saciar a la masa. "Bueno, ésta tampoco está en el disco..." jeje, ahí está. Debo confesar que en este tema presto especial atención a la batería. Ya el inicio, con ese carrusel de timbales anuncia un tema de velocidad en los bombos y crashes, splashes y demás platos en una brutal orgía de percusión, eso sí, aderezada con riffs rápidos y potentes. Qué más se puede pedir! Aplausos, silbidos, cuernos al aire, frente al saludo de la banda antes de abandonar el escenario.

Bueno, qué más puedo decir; me lo pasé genial. Gracias por otro concierto inolvidable. Ya estoy esperando con ganas el siguiente, allí nos veremos!!!!